Actividades del Año

¡Hola amigos!

Está cerca el final de curso y todos estamos pensando en que lleguen las vacaciones para poder disfrutar más de nuestro pueblo. Pero antes de pensar en las cosas que haremos este verano, vamos a hacer un repaso de lo que hemos hecho estos meses atrás.

En concreto, hemos preparado tres pequeños resúmenes de las actividades infantiles en las que han participado las niñas y niños de El Pedregal. Porque, como veréis, para ellos no todo ha sido estudiar…

Excursión al Molino del Cura

A finales de Agosto del año pasado, concretamente el día 31, un grupo de chicas jóvenes: Sara, Julia, Yessenia, Clara, Marta, Michelle y otras menos jóvenes como Lucía, Celia y Miriam, se pusieron en camino y decidieron hacer una andada nocturna desde el pueblo hasta El Molino del  Cura (Setiles).

¿Excursión de chicas entonces? No, de eso nada. Un valiente Rodrigo se apuntó a la expedición y en ningún momento se amedrentó entre tanta chica.

Salieron del pueblo allá a las 21:30 y llegaron a su destino dos horas después. Durante el camino, disfrutaron de juegos, canciones y conversación, bajo una preciosa noche estrellada y rodeados de todos los encantos de la naturaleza.

A pesar de que cantaron mucho, no llovió. El tiempo acompañaba y eso siempre gusta.

Cuando apenas faltaban 10 o 15 minutos para llegar, comenzaron a escucharse fuertes rugidos en la oscuridad. Un poco asustados, alumbraron con sus linternas entre los matojos por miedo a ser atacados por algún animal. Lo que no sabían era que el animal lo llevaban ellos dentro, y que eran sus tripas quienes pedían a gritos algo para cenar. Así, nada más llegar, colocaron sus mochilas y se pusieron manos a la obra con la cena.

El menú del día era sopa y perritos calientes, con guarnición de patatas fritas (de bolsa) y unas chocolatinas de postre. Fue un visto y no visto. Los ratones, si los hubiera, poco tendrían que rascar al día siguiente.

Una vez calmadas las fieras internas, todos se reunieron en una gran mesa y comenzó lo que podría llamarse un “juego-forum”. ¿En qué consistía? Pues básicamente en realizar una serie de juegos que surgieron de forma espontánea y que dieron lugar a debates y conversaciones tan interesantes como entretenidas. Y en estas, ya de madrugada, se hizo la hora de dormir, al día siguiente tocaba madrugar un poquito.

La noche transcurrió tranquila, aunque según nos han contado, alguna casi traspasa la delgada línea que separa una respiración profunda de un ronquido clásico.

A las 9:30 se despertaron, y comenzaron a preparar el desayuno. Y entre Miriam y Celia y Celia y Miriam, ninguna se había acordado de llevar vasos. Pero con una pizca de paciencia e ingenio, pronto lo solucionaron.

Con el estómago lleno otra vez, y ya aseados y dispuestos, dejaron atrás el Molino del Cura y comenzaron a andar en dirección a la Laguna de Setiles. Como la noche anterior, el tramo se hizo corto y ameno con los juegos e historietas que se iban contando.

Cuando llegaron a la laguna, los más atrevidos se dieron un chapuzón y los demás se tumbaron al sol. Disfrutaron de unas bonitas vistas y llegadas las 14:00h. iniciaron el camino de regreso a El Pedregal, esta vez en coche.

¿Un buen final para esta historia? Que todos desearían volverla a repetir.

Tomamos nota ;).

Todos los Santos

Este año el puente de Todos los Santos llegó cargado de sorpresas. Los niños acudieron el sábado por la tarde a la plaza donde les esperaba un horrible personaje con la cara oculta, que atemorizó a los más pequeños con sus historias y su forma de hablar.

Animados por un pequeño público, los niños compitieron en el juego de Zombies vs. Humanos. Después, se divirtieron convirtiendo a dos de sus compañeros en auténticas momias. Para reponer fuerzas, el misterioso personaje los reunió a todos junto a la cruz de la iglesia y allí prepararon una pócima de sangre y ojos, que no dejó a nadie indiferente.

Para poner el broche final a una velada tan especial, los niños y las niñas pudieron disfrutar de chucherías y palomitas mientras veían “Pesadilla antes de Navidad”.

Y así transcurrió una dulce y divertida noche en El Pedregal.

Semana Santa

En esta ocasión, los más peques fueron los protagonistas y, por supuesto, los más valientes. Después de algunos juegos, en los que todos terminamos alborotados con la derecha y la izquierda, con el verde y el azul… Los más pequeños de cada casa, se atrevieron a fabricar ellos solitos, sin apenas ayuda, un tres en raya, que más tarde decoraron a su gusto.

Y no queda ahí el asunto. Como son muy “pitos” todos, en un momento habían terminado el taller, por lo que comenzaron a pintar unos preciosos dibujos con pincel y temperas, que más tarde regalaron a sus papás y mamás.