NUESTRO PUEBLO
Se tiene constancia de que en la antiguedad existieron asentamientos humanoides en diversos lugares de El Pedregal, como en "La Jaquesa", similares a los encontrados en Soria y La Mancha, ya que en el año 1882, se hallaron en unas excavaciones, varios cadáveres con ropas, vestiduras y adornos en los que tomó carta la Academia de la Historia, enviando al lugar a D. Andrés de la Pastora y al Marqués de Cerralbo, para profundizar en las excavaciones de la citada necrópolis, trasladando los tesoros encontrados al Museo Marqués de Cerralbo de Madrid, sin que el resto de la necrópolis se volviera a estudiar mas tarde.
Esperamos que en las obras de la planificada Autovía (Alcolea-Monreal) que tiene previsto pasar por "La Jaquesa", se respeten y valoren estos privilegiados lugares por su patrimonio histórico y artístico. Para ello la Asociación ya ha presentado, en tiempo y forma, con fecha 13 de agosto de 2009, un Pliego de Alegaciones al respecto.
La historia antigua de El Pedregal, es un tanto difusa. Estos lugares eran ocupados por el poder sarraceno desde 1129, y más tarde, en los siglos XIII y XIV, serían despoblados . Se sabe que antes de la fundación del pueblo, hacia 1300, el territorio estaba ocupado por árabes, que fundaron pequeñas comunidades por "Los Villares" "Las Torrecillas" y "El Hontanar".
La historia bien conocida es realmente corta (menos de 400 años) que podríamos dividir en dos periodos. El primero entre 1300 y 1450 y el segundo desde 1741 hasta la actualidad.
En el primer periodo, se dataría la fundación del antiguo pueblo, llamado como el actual, cabeza de La Sexma de El Pedregal, sita entre Sierra Menera; Sierra Albarracín; Molina y la Sierra de Caldereros. Su destrucción coincidiría con las guerras fronterizas entre Castilla y Aragón, hacia 1425.
El segundo periodo, comprende desde la fundación de una pequeña aldea de labradores, en 1741, hasta el momento presente, con los consiguientes conflictos ya que el despoblado pertenecía a La Común de Molina, hasta que las fuerzas vivas del pueblo consiguen, reinando Fernando VII, ser pueblo independiente, sin pagar renta alguna. Después de estar, de nuevo, más de 300 años despoblado, se sabe que por el año 1730 había residentes, 4 renteros que procedían de Alcochel. A estos, sobre 1735, les sucedieron otros de Alcoroches, los cuales, al poco de llegar, construyeron sus hogares, que aún perduran, en lo que se llamó "Barrio Largo", hoy conocido como calle de Don Lorenzo de Piquer.
Al contar con más de 11 vecinos, requisito que estipulaba la ley de Enrique IV, en 1813 se solicitud la emancipación del lugar. El expediente del pleito llevado a cabo para tal fin, se conserva en el ayuntamiento como un libro manuscrito conocido como "La Real Ejecutoria".
Por el año 1845, El Pedregal se agregó al Pobo creyendo así compartir algunos gastos e impuestos. Esta medida pronto tuvo fatales repercusiones ya que los vecinos debían ir allí a resolver cualquier asunto, por lo que en El Pedregal se empezó a producir un descontento general. El ayuntamiento inició las gestiones ante los organismos competentes para solicitar la desagregación de El Pobo.
Tras celebrarse un pleito, inevitable dada la tensión existente, y gracias al interés que tomó en el asunto Don Agustín Robles (tan querido y recordado a partir de entonces por el pueblo) y la intervención del Diputado de Guadalajara, D. Carlos Hernando, se consiguió firmar en San Sebastián el 17 de agosto de 1924 la tan deseada desagregación.
Fuente: "Señorío de Molina, sus Sexmas y
Pueblo de El Pedregal."
Juan José López Beltrán